Vagando en mis recuerdos encuentro, en que cada uno hace su propia suerte, que de cosas tan pequeñas e insignificantes pueden salir grandes historias y entre tanto pensar digo. Será que todo ya estará escrito o que uno es libre de crear su propio destino. La verdad yo no vivo mi vida, solo dejo que ella me sorprenda y que me lleve a donde me tenga que llevar. Como aquella tarde en aquel parque en el cual se puso a la suerte al inicio de lo que me trajo hasta acá, quien diría que por un juego me podría a enamorar, que tal proposición me traería gran felicidad, solo vasto con que ella aceptara para darle sentido mi vida, desde ese momento ella robo mi atención solo la mire y desde el instante que solté el balón mi vida dio un giro de 180 º pero ella se negó a que yo gane a tal proposición. Entonces en este punto es donde digo que entra a jugar mi suerte. Me dijo que si volvía a anotar, tal vez aceptaría a tal proposición, sin nada que perder lo volví a intentar y en este punto es donde digo “andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos.” No era lo que esperaba, ella solo me correspondió con un beso en la nariz. Aunque fue un poco ingenuo desde ese momento logro robarse todos mis tiempos, lo único que quería era conocerla, aprender a quererla y doy gracias a Dios por haberte puesto en mi camino, pues eres esa única persona que logro fundirse en mí corazón, ya haces parte de mi vida. Fue tanta complicidad de encontrar a dos almas que se querían amar, que fue tanta la simplicidad de observar en el cielo azul cuando la luna y el sol se encontraban por primera vez, se apasionaron perdidamente y desde ese momento comenzaron a vivir un gran amor. Un amor fuera de lo común ya que la distancia no los deja estar juntos, el sol fingiendo ser feliz y la luna no consigue disimular su tristeza. El sol arde de pasión por ella, pero ella resignada a seguir su destino de vivir lejos de él. Es por eso que se creó un momento donde ellos pueden estar juntos, un momento donde pueden desatar toda esa pasión se dice que el brillo de su éxtasis es tan grande que no se aconseja mirar al cielo en ese momento que tus ojos pueden cegarse al ver tanto amor. Y me pregunto ¿si éramos tan felices que nos pasó? Ver que después de tanto amor, solo decides dejarme en la nada, ver como todo comenzó y como todo término en el mismo lugar llevándome de ahí el recuerdo del negro infinito de tu mirar con mi corazón destruido y mis aspiraciones por el suelo, no fui el típico hombre que se sentó ahogar sus penas entre alcohol y cigarrillos, si no aquel hombre que se sienta recordar entre solos de guitarra y bellas palabras que dicen que con el tiempo los recuerdos se esfuman, se ahonda en el olvido lo que fue una pasión, mentira, cuando mueras y bajas a mi tumba veras que aun por ti arde la llama de mi amor. Y que mis promesas no se las lleva el aire, que en mi recuerdo grabado estará tu nombre, toda la vida te esperare y serás mi gran amor.
Lune








